Archivo mensual: octubre 2012

Rajoy: Vamos a jugar (en Catalunya)

Hay que ir preparándose para escuchar la continua mentira de los que pretenden convencernos que ‘todo es posible dentro del Estado’.

Zapatero, contagiado por el entusiasmo de las masas, mintió en su día y seguramente quiso, pero no pudo, y el resultado fue tragarse sus propias promesas al pueblo catalán (recordar Sant Jordi).  Rajoy en cambio mintió a conciencia y descaradamente a los españoles durante toda la campaña electoral y está haciendo todo lo contrario de lo dicho. Y junto con Rajoy, todos los suyos.

Ahora, en la próxima campaña catalana, todo el PP, tanto el catalán como el estatal, defenderán la convivencia, como no puede ser de otra manera para cualquier mortal con sentido común. Y para esa defensa, van a prometer y jurar que todo es posible en la España que ellos cuidan como huerto particular. Nos van a silbar melodías de futuro, a susurrar historia de amor, simplemente a engañar de nuevo.

Más de treinta años han pasado. Pujol, un Presidente ‘españolista’, como él mismo se ha definido recientemente, intentó encajar el país pequeño dentro del país grande. No lo consiguió. Al final siempre acabábamos en el posibilismo, ‘la pela es la pela’, ‘el peix al cove’, y en el resto de estereotipos sobre Catalunya y los catalanes: elogiados en privado, insultados en público  En los próximos días, junto con amenazas militares, improperios y chascarrillos, negros futuros en todas las áreas, miedos y fantasmas, vendrán los defensores del ‘estar y continuar’ a prometer ‘el oro y el moro’. Y si caemos en la tentación de creerles, ocurrirá como siempre: nos habrán engañado y , encima, lo poco que cumplan (‘hay que cambiar algo para que todo siga igual’), será porque los catalanes somos ‘de la pela’, egoístas y otros calificativos similares (excepto para Rosa Diez y su partido, para quienes simplemente quizás nos quedemos en nazis polacos)

Compta, catalans! Venen temps d’enganys!

Y si alguien me engaña, prefiero que sean los que sueñan en un futuro mejor (vista la experiencia del pasado), en una Catalunya  libre que, de igual a igual, pueda establecer su relación con España, relación que en ningún caso debería perderse, sino salir reforzada por el mutuo respeto. Si España lo desea, claro, que dos ni se pelean ni se entienden, si uno de ellos no quiere.

@JmRLluch

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

21-O El dia después

Hoy prensa y televisión nos machacan en la mayoría de sus páginas o minuto tras minuto en la pantalla boba con comentarios y referencias a las elecciones de ayer en Galicia y Euskadi. No es necesario que las publiquemos en MATINAL (de JmRLuch), http://paper.li/JmRLluch/1338311448, salvo algunas imprescindibles para dejar constancia y aquellas que indebidamente se hayan colado en el proceso automático de edición.

Según los altos cargos del Partido Popular, su apabullante victoria en Galicia implica la aceptación generalizada de las políticas de recortes (fondo y forma) del Gobierno Central, también gaviota volando  sobre cielo azul. Se siguen olvidando que  España es brillante de múltiples facetas y que Galicia fue tierra desde siempre propensa al conservadurismo, consecuencia del caciquismo imperante en aquellos lares durante siglos, por tanto campo abonado  para la semilla añil. Veremos si ‘la calle’, con o sin permiso de la autoridad, aplaude también las políticas de cercenadura permanente, dejando a salvo el clamor de la dúctil ‘mayoría silenciosa’.

Y por otro lado nada sobre Euskadi o más bien dicen que todo sigue igual -craso error de intencionada miopía- , eso sí, echando en cara al Tribunal Constitucional que en su día legalizara Bildu. El respeto a las instituciones brilla por su ausencia, aunque se llenen la boca con lo contrario, y una vez más me da la impresión que el Partido Popular prefiere un pueblo silenciado o amordazado antes que libre, lo cual muestra su coherencia con la práctica del viejo caciquismo, aunque éste a nivel nacional. Coherente y hoy día utópico, deo gratias

Decíamos ayer que llevamos ya un año desde que se hizo realidad la esperada noticia sobre ETA, noticia que sigue sin ser analizada en los medios de comunicación, hoy porque todo el mundo está concentrado en hablar de lo bien que lo hace el PP, el descalabro del PSOE, la llegada de Bildu, el regreso de Beiras  y colateralmente el soberanismo en Catalunya, que ya nos tocará.

Repito aquí el breve texto que me envió mi amiga vasca porque durante la larga noche en la que unos y otros tuvieron secuestrada la democracia real en Euskal Herria, fue espectadora y ocasional protagonista a veces de la distorsionada historia de su país. Me refería yo en su momento a lo de la rencarnación de Franco, a lo que me respondía:

“No sé si se ha reencarnado; sólo recuerdo que lo dejó todo “atado y bien atado”. Yo lo que más recuerdo es a los antidisturbios, aquéllos vestidos de gris, a las puertas de mi casa en Donostia, sin poder salir a llevar a mis hijos pequeños al colegio, mi coche un par de veces haciendo de barricada con los cristales rotos, carreras, golpes indiscriminados, botes de humo que nos asfixiaban hasta en nuestras casas, en fin, muy didáctico. Hay situaciones que no se pueden olvidar nunca” 

Me gustaría narrar esos momentos si encuentro el hilo conductor, ya se lo insinué. Algún día la Historia dirá, aunque sea escrita por quienes en cada bando se consideren vencedores, sin tener en cuenta que nunca hubo vencedores ni vencidos, sólo perdedores: de años, de vidas, de riqueza, de ilusiones, de utopías…

Mientras tanto, que la cordura nos acompañe a todos y en especial al silenciado pueblo vasco en esta nueva andadura (y al catalán en la próxima) Que el árbol plantado ayer en Euskadi de frutos socialmente buenos para que por todos sea reconocido como árbol bueno, digan lo que digan los recalcitrantes y carpetovetónicos adalides centralistas, guardianes del unitarismo y de la pureza de la raza, siempre a mayor gloria de la muy antigua nación española, tres mil años  – Esperanza Aguirre dixit .

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Euskadi 21-O votando en libertad

El 20 de Octubre de 2011, tres días después de la “Conferencia Internacional para promover la resolución del conflicto en el País Vasco” en San Sebastián, ETA anunció mediante un comunicado «el cese definitivo de su actividad armada».

Ayer hizo un año de esa grande y esperada noticia, no suficientemente recogida en los medios estatales de comunicación, quizás por coincidir con el día de reflexión en Euskal Herria (elecciones hoy 21 Octubre en Galícia y País Vasco). Por ello traigo aquí un muy breve texto remitido por una ciudadana vasca que, durante la larga noche en la que unos y otros tuvieron secuestrada la democracia real, fue espectadora y ocasional protagonista de la distorsionada historia de su país.

Comentábamos en Facebook la anunciada – después desmentida, diluida, matizada, hasta que lo leamos en el BOE- política de prohibir la grabación y difusión de imágenes de manifestaciones, una muestra más de esa especie de democracia al dictado que estamos viviendo. Decía yo que quizás ‘se cumplió la profecía y El Caudillo se ha reencarnado’. Su comentario, que ,al hilo de la noticia me lleva al inicio y transcribo, fue:

“No sé si se ha reencarnado; sólo recuerdo que lo dejó todo “atado y bien atado”. Yo lo que más recuerdo es a los antidisturbios, aquéllos vestidos de gris, a las puertas de mi casa en Donostia, sin poder salir a llevar a mis hijos pequeños al colegio, mi coche un par de veces haciendo de barricada con los cristales rotos, carreras, golpes indiscriminados, botes de humo que nos asfixiaban hasta en nuestras casas, en fin, muy didáctico. Hay situaciones que no se pueden olvidar nunca”

Algún día se escribirá esa historia, aunque lo será por quienes en cada bando se consideren vencedores, sin tener en cuenta que en estos casos nunca hay vencedores ni vencidos, sólo perdedores: de años, de vidas, de riqueza, de ilusiones, de utopías…

Mientras tanto, y que dure in eternum, alegrémonos de haber despertado del aquel sueño en que hubo miles de víctimas inocentes amén de muchas injustas opresiones y vejaciones. Que la paz acompañe a todos y en especial al silenciado pueblo vasco. Que hoy, día de elecciones en Euskadi, vote libremente y en conciencia a sus representantes democráticos, si es posible haciendo caso omiso a las mentiras, ocultaciones y tergiversaciones que sin duda todos los partidos han ido deslizando en campaña. No olviden nunca que «Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol» (Mt 12.33).

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

12 Octubre, La Pilarica

El viernes 12 de Octubre fue la Fiesta del Pilar, La Pilarica, y durante esta semana las fiestas de Zaragoza, en donde se ubica la magnífica Basílica. La Pilarica siempre la interioricé como Patrona de la Benemérita y fue día señalado en nuestro vivir familiar. A los catorce años, de regreso de mi primera visita a Lugo (tierra de mi padre, de oficio guardia civil), paramos en Zaragoza – recuerdo el paso del puente de piedra románico, maletas y bultos en mano, en busca de la pensión- para visitar, por primera vez para todos, también para el padre, la Basílica del Pilar, de La Pilarica, su Patrona.

Ya de estudiante en Madrid, este día pasó a ser para mí el ‘de la Raza’. Eran tiempos de Franco y de los periódicos Ya, ABC, El Alcázar y algún otro que no recuerdo. En el 12 de Octubre se exaltaba el descubrimiento de América, los orígenes españoles de Colón y la labor colonizadora de los españoles por todo el mundo, haciendo hincapié en los valores cristianos y obviando la famosa ‘leyenda negra’, a la que nunca hice caso porque, efecto de la propaganda del momento, se trataba de la publicidad del ‘contubernio masónico marxista’ que quería lo peor para España. Lo de la Patrona quedó en segundo lugar en mi escala nacional de valores, aunque nunca en la familiar.

En democracia, votado el contrato constituyente que debía impedir el retroceso al pasado y promover la plena integración de los españoles engarzándolos con las ideas de la diversidad múltiple y la pluralidad enriquecedora de nacionalidades, pasó a nominarse pomposamente ‘de la Hispanidad’,  en un tiempo en que lo de la ‘madre patria’ ya no funcionaba  y todos los supuestos hijos querían menos palabras y más hechos

Más tarde, primeros años 80, en EEUU supe que este famoso día – que para mi fue de inicio el de La Pilarica- nunca se conoció por el ‘de la Hispanidad’ ni sabían los norteamericanos de los que les hablábamos, ni casi nada de España (salvo algún conocimiento de Mallorca y Marbella). Para ellos era ‘el día de Colón’ (Columbus Day) y la comunidad hispana lo celebraba con desfiles, confeti, barbacoas, etc.

Tras viajar repetidamente por los países de Centroamérica y algunos sudamericanos, años 90, descubrí hablando con la gente llana y no tanto, viendo literatura, paseando por El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Colombia… que la imagen que el régimen franquista había metido en mi cabeza sobre la conquista y colonización no se correspondía con la realidad vivida en los países ‘españolizados’. Allí el recuerdo, la historia escrita y hablada, nos relataba una conquista no tan dulce, rosa, desinteresada y cristiana como la que llevaba yo in mente. Hablaban, sí es verdad, con orgullo del idioma heredado, de un cierto pasado común, de una labor colonizadora no exenta de virtudes, pero también de matanzas de aborígenes, de robos y latrocinios, de desmanes y humillaciones. (La conquista siempre se basa en el poder, pocas veces en la autoridad). Y me compre un librillo de dibujos a tinta, texto para niños, que me pareció harto ilustrativo de la esencia de su mirada al pasado y del poso que la famosa y ejemplar colonización española había dejado en aquellos pueblos. Mentarles lo de a Raza, así a lo grande, única y exclusiva, merecía por parte de todos aquellos hispanohablantes al menos la chirigota y en algunos casos reacciones y comentarios menos amables y mucho más sarcásticos, en algún caso irónicos y crueles para nuestro orgullo, siempre a flor de piel.

Hete aquí que el emblemático y glorioso Día de la Hispanidad, que ya era más bien el Columbus Day y antes lo fuera de la Raza, se desdibujó y diluyó en mí totalmente cual pintura a plumilla y tinta china a la que afecta el aguacero de la realidad. Desde entonces, hará ya mas de diez años, he restituido plenamente lo que siempre  fue desde mi infancia los doces de octubre de cada año, es decir, La Pilarica, patrona de la Guardia Civil, institución a la que mi padre sirvió con lealtad y gracias a la cual el matrimonio y sus dos hijos pudieron comer y mas tarde estudiar, en mi caso gracias a las becas económicas (sin contraprestación ideológica) del régimen dictatorial. (Dicho entre paréntesis y sin que suponga conformidad, loa ni alabanza, algo bueno tienen casi siempre los dictadores, al menos para unos, no para otros, aunque nunca para la libertad de expresión, la discrepancia, el debate y la democracia. Si no, véase la nueva victoria de Chaves en Venezuela)

Llegado a este punto, en Guinea Ecuatorial se celebró ese viernes el Día de la Independencia, ya que fue en tal fecha cuando se perfeccionaron los correspondientes tratados entre España y su entonces provincia africana. La embajada española en Malabo como viene siendo habitual, para no coincidir en los festejos ni desvirtuar el que es aquí principal, celebrará su ‘Dia de la Hispanidad’ una semana más tarde, el día 19 de Octubre. Por tanto, tampoco aquí en Guinea Ecuatorial se habló de Raza, Colón o Hispanidad, ni de pueblos hermanos ni de lengua y patrimonio cultural común. Eso se deja, discursos de autoridades, para el próximo viernes entre canapés, bebidas, españoles en el país y muchos ecuatoguineanos que nos acompañan, expatriados, repatriados, o simplemente amantes de lo español, que son aún la mayoría, aunque cada vez cunda mas y mas el desacuerdo entre nosotros, como siempre por culpa de políticos (personas) y políticas (ideas) que se meten por medio en las relaciones individuales

La festividad de este año ha tenido en España o lo han pretendido unos y otros – eso sí más los del centro que los de la periferia-  presentarla como inmersa en la discusión secesionista. De aquí que este 12 de Octubre se haya publicitado como el de la Unidad, así en mayúscula, y todos los miembros del Gobierno Central en uno u otro momento, con menor o peor fortuna, no hayan dejado de mencionar lo de la ‘unión’.

Y es cierto, visto lo visto y leído lo leído: la olla esta hirviendo.

Tras años de paciencia, de escuchar en privado lo ‘buenos, trabajadores y ahorradores’ que somos los catalanes mientras soportamos en público los comentarios de los políticos del país, las continuas injerencias gubernamentales en las competencias estatutarias, la humillación sufrida en el nuevo Estatut (alentada por el PP con el cepillo del PSOE), las provocaciones continuas del Partido Popular, – muchas veces acompañado del Socialista y hoy día de UPyD,  que va de alumno aventajado en el aprendizaje del lenguaje demagógico y carpetovetónico para ganar votos en la carrera por los escaños- , el expolio fiscal (que podrá calcularse de uno u otro modo, pero que al final, sabios economistas no catalanes dixit, resulta que si, que sale mucho más de lo que entra).

Tras años de paciencia, repito, en los que el President Pujol intentó con escaso o nulo éxito encajar Catalunya en el puzle neurológico de España – se hablaba hace treinta años de la conveniencia de ‘catalanizar’ España, en el sentido de hacer pedagogía de los valores tradicionales catalanes, los siempre alabados en privado-, recibiendo palmaditas en la espalda, pisotones y agravios (¿quien olvida que nadie levantó un dedo cuando las masas enardecidas del PP gritaban aquello de ‘Pujol, enano, habla castellano’?), y rascando pacientemente competencias y traspasos junto con una regulación más mala que buena para que el dinero entregado por los catalanes fuera reintegrado a la comunidad, sin olvidar la solidaridad interterritorial .

Tras años de paciencia, reitero, resulta que ya muchos catalanes, sin distinción de origen ni apellidos, hemos acabado estando cabreados, hartos y hasta los mismísimos de la centralidad, de la práctica del catalán en la intimidad, de que lo utilicen algunos ministros para tocar nuestra fibra mas sensible, de los cambios legislativos que van mermando lo mínimo obtenido y en definitiva de todas esas maniobras en las que todo se acaba diciendo eso de que ‘no hay que preocuparse con los catalanes porque al final la pela es la pela’.

Tras años de paciencia, por última vez, los catalanes en su mayoría hemos devenido independentistas. Pero no independentistas de cualquier manera, sino por las vías de la democracia, del civismo, del diálogo, al estilo del liberador hindú, y de la legalidad, bien sea la estatal, en la que nadie confía, la internacional, que hay que ganarse, o la nuestra propia, que no hay fuerza armada ni de otro tipo que pueda reprimir o anular el sentir de un  pueblo, a no ser eliminándolo. Tales afirmaciones,  quiméricas dice alguno, nos llevan a recoger insultos arrogantes, amenazas sin par, macabras descripciones del futuro, presagios tenebrosos, nefastos horizontes, amen de ser tachados de secesionistas, rompedores, insolidarios, o asimilados a nazis o marxistas.  Es decir, mucho ha de estar aportando Catalunya al conjunto del Estado cuando éste, ante un simple, democrático y cívico deseo de preguntar ‘¿que queréis, catalanes?’,  se exacerba y enfurece, presiona y exige,  exhibiendo toda su artillería verbal y blandiendo leyes de dentro y de fuera. Como si algo de eso pudiera detener la historia.

Por esto, ante tanta estulticia, éste que ya lleva años en el oficio de observar y tener criterio propio, no ha celebrado el 12 de Octubre como Día de la Hispanidad, en cualquiera de sus variantes (la de la madre patria, la del descubrimiento teórico de América, la de todos quienes han recibido el legado hispano, ni mucho menos la ideada para este 2012 como ‘de la unidad’). Recupero para mí el maestrazgo de mi progenitor y me quedo con que  el 12 de Octubre ha sido, es y será simplemente, La Pilarica.

Amén.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

El ¡Basta! de Miquel Roca i Junyent

Miquel ROCA I JUNYENT fue uno de los padres de la Constitución, de los que cedieron en sus ideas para, gracias a las cesiones de los demás, poder consensuar unas reglas de juego que nos permitieran no volver al pasado y construir el futuro.

El tiempo ha mostrado que el esfuerzo, el sacrificio ideológico, la ilusión de todos ellos fueron simplemente un remedo del  niño y su caballito de cartón, de Machado. Después de cuarenta años de dictadura, soñaron llegar a cimentar – y en construir hemos reiteradamente soñado también muchos de nosotros- una España democrática, respetuosa, educada, libre de iras y defectos ancestrales, moderna y encarada a un futuro sin límites. Y en el camino nos hemos ido despertando todos, supongo que él también, viendo que el caballito de cartón machadiano no existía en realidad. Parece que en el ADN del colectivo llamado en su conjunto ‘español’ no hay cabida para genes que globalmente conformen la tolerancia, la libertad y el respeto. Priman la ignorancia, la soberbia, la destemplanza. En definitiva, que, aparte excepcionales individualidades, somos como somos y nunca dejaremos de ser así, dos Españas enfrentadas, hoy día y de momento sólo dialécticamente, en la que una pretende imponerse a otra utilizando el poder de las leyes o la amenaza de las armas y la otra  se resiste  indomable  gracias a la autoridad de sus argumentos.

Por eso traigo el ¡Basta! de Miquel Roca a primera noticia de este MATINAL (http://paper.li/JmRLluch/1338311448), porque siendo los dos prácticamente coetáneos, teniendo yo muy presente la insalvable distancia intelectual que me separa de él, su ¡Basta! es mi ¡Basta!: su queja es mí queja, su dolor y su pesar los míos. Y de ahí que quiera salirme de ese círculo vicioso centenario de unos y otros,  dispuesto a hacer mi propio camino.

Cuando pueda pondré por escrito el porqué de los cambios que he experimentado y mi desenamoramiento de España, que no de los españoles ni de nuestras tradiciones (algunas más que de otras, incluyendo las catalanas). Como vengo diciendo últimamente, maldigo a los políticos de baja estofa que tras treinta años de democracia nos han conducido hasta  aquí. Incluyo en la maldición a la ‘partitocracia’, que supongo causada por un sistema electoral en el que prevalece la fidelidad al partido y a sus intereses antes que la fidelidad al pueblo elector. Se olvidan que la soberanía está en el pueblo y no en sus representantes. Cuidan más de sus poltronas y bolsillos, – con ejemplos flagrantes vivos y coleando sin justicia ni castigo- , que de las necesidades de sus votantes (salvando siempre las muy honrosas excepciones, que, tal cual dice el refrán, confirman la regla)

Pero la decisión es firme y firme es la voluntad de muchísimos de nosotros. No de romper, independizarse o ‘secesionarse’ (utilícese el que menos duela o peor se considere), sino de emanciparse. Aun a costa de perder amigos y parientes en el camino. Que el buen juicio, la razón y el tiempo harán que las aguas vuelvan a sus cauces, renovados éstos, y, aunque nada sea ya igual, todo seguirá siendo lo mismo.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized