El 27-S hará cuarenta años de los últimos fusilamientos del franquismo (Traducción del artículo de Pep Martí en NacióDigital , sábado 5 setiembre 2015)

NacióDigital / Pep Martí / Setiembre 5, 2015

http://www.naciodigital.cat/noticia/93581/27-s/fara/quaranta/anys/dels/darrers/afusellaments/franquisme

Luis Eduardo Aute: Al alba  https://www.youtube.com/watch?v=zPW_iz40Bl0

El teléfono sonaba en una de las dependencias del Palacio del Pardo. Eran cerca de las cuatro de la madrugada y  llamaban desde Roma. Pablo VI, el Papa de una Iglesia que había bendecido la Cruzada pero que estaba cada vez más alejada del régimen, insistía a hablar con el general Franco, Caudillo de España, Generalísimo de los Ejércitos. No hubo manera. Aquella noche, el general se fue a dormir con la orden clara de no ser despertado, llamara quien llamara.

A la misma hora, en varios centros penitenciarios, cinco hombres jóvenes veían agotar sus últimas horas. Tres eran del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), un grupo marxista-leninista de ámbito español, y dos de ETA. Estaban “en capilla”, siguiendo la terminología judicial de los condenados a muerte. Habían sido sometidos a procesos judiciales sumarísimos acusados del delito de terrorismo.

Los días anteriores habían sido de extrema tensión, tanto entre las filas de la oposición antifranquista como en el seno del régimen. Fuertemente erosionada, la dictadura tenía todavía capacidad para mantenerse. Pero la decrepitud de Franco era evidente y generaba un nerviosismo creciente en las estructuras oficiales. Las protestas contra el régimen español se extendían por todas partes.

Un régimen asediado

Desde la muerte del presidente del Gobierno, el almirante Carrero, en atentado el diciembre de 1973, las cosas habían ido de mal en peor para el franquismo. El sucesor al frente del Gobierno, Carlos Arias, era un funcionario mediocre que había hecho carrera en el aparato represivo como fiscal y director general de Seguridad, antes de hacerse con la alcaldía de Madrid (1965-1973). Fueron años de “desarrollismo” en la capital, y supo abrirse camino introduciéndose en el círculo más íntimo del palacio del Pardo, residencia del Caudillo.

Hombre débil, Arias navegaba entre el bunker más extremo y los “aperturistas” del régimen, que ya pensaban en el mañana. Las limitaciones del supuesto giro “liberal” del Gobierno se evidenciaron cuando, sólo dos meses después de su llegada a la presidencia, Salvador Puig Antich y Heinz Chez fueron ejecutados por garrote vil. Todavía hoy, unos jardines de Madrid llevan el nombre de Carlos Arias Navarro. La historia de España tiene estas cosas.

Sería el gobierno Arias el que recibiría las once sentencias de muerte que se pusieron encima la mesa del consejo de ministros el 26 de septiembre de 1975. El año 1970, cuando el proceso de Burgos, la enorme presión dentro de y fuera del Estado asustaron el régimen, que concedió el indulto a los nueve militantes de ETA condenados. Esta vez, pero, todo sería diferente. Una dictadura acorralada podía ser despiadada.

Un símbolo de la izquierda vasca

Encerrado en una celda de la prisión Modelo de Barcelona, Txiqui no se hacía ilusiones. Desde que se decidió someterlo a un juicio sumarísimo, Juan Tabicas sabía que el epílogo era en puertas. Su vida había tenido mucho de viaje iniciático por un País Vasco que descubrió de niño, siguiendo a sus padres, gente trabajadora que emigró de Zalamea de la Serena, en Badajoz, hasta Euskadi, y se abrió camino con muchos esfuerzos. Txiqui conectó enseguida con la tierra vasca, militó en EGI, la rama juvenil del PNB, entonces en la clandestinidad, y más tarde entró en contacto con la organización ETA.

Txiqui ha sido una figura mítica de la izquierda abertzale porque representó la integración en la sociedad vasca de sectores provenientes de la emigración y de origen popular. También ha simbolizado una calidad valorada en la cultura ancestral de aquel pueblo: el hombre de una pieza, brioso, capaz de afrontar con fuerza la mayor de las contiendas.

No se hacía ilusiones, ciertamente. El consejo de guerra del 19 de septiembre al Gobierno Militar de Barcelona estaba ya sentenciado. Los abogados, Marc Palmés y Magda Oranich, dispusieron de pocas horas para preparar la defensa. ¿La acusación? Haber participado en el asalto a una sucursal del Banco de Santander en la calle Caspe, de Barcelona, el mes de junio, en el transcurso del cual murió a disparos el policía armada Ovidio Díaz López. Txiqui siempre negó su participación.

Todos los ingredientes de aquel proceso estuvieron viciados. La defensa no tenía recursos para hacer su trabajo con garantías. Las dudas sobre la solidez de los testigos eran enormes. Se negaron pruebas periciales pedidas por la defensa y se forzó que fuera la jurisdicción militar la que procesara el acusado.

Eran las ocho y media de la mañana del 27 de septiembre de 1975 cuando los disparos de los fusiles de un pelotón de voluntarios de la Guardia Civil – algunos con los cabellos muy largos – rompieron el canto del “Eusko Gudariak” con que Juan Tabicas Manot, alias Txiqui, saludó la presencia de su hermano Mikel y de sus abogados, Marc Palmés y Magda Oranich en el lugar de la ejecución, a tocar del cementerio de Collserola. Es el himno que habla de los “guerreros vascos dispuestos a dar la sangre por Euskadi”. El joven estaba atado de pies y manos y afrontó aquel momento con una dignidad que dejó a todo el mundo sobrecogido. A la misma hora, era ejecutado por el mismo sistema su compañero de organización, Ángel Otaegui. Con poco tiempo de diferencia eran fusilados cerca de Madrid los tres militantes del FRAP José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y José Humberto Baena.

Los últimos días de Txiqui fueron un ejemplo de entereza. Cómo cuando le dijo a su madre: “Perderás un hijo, pero ganarás muchos”. Y en una nota a su familia, recordó unos versos, atribuidos a Che Guevara, que son el epitafio a su tumba: “Mañana, cuando yo muera, no me vengáis a llorar. Nunca estaré bajo tierra, soy viento de libertad”.
La repulsa internacional por aquellos hechos fue enorme. Muchos países retiraron sus embajadores en Madrid. México pidió que España fuera expulsada de las Naciones Unidas. El 1 de octubre, el régimen organizó una manifestación en la plaza de Oriente de Madrid para enaltecer el dictador, a quien le quedaban semanas de vida.

Aquellos hechos sangrientos de septiembre del 1975 marcaron a mucha gente. Luis Eduardo Aute llevó los últimos asesinatos legales de Franco a la canción “Al amanecer”. Fue un 27 de septiembre de hace cuarenta años. En varias ocasiones se han hecho homenajes a los últimos ejecutados de la dictadura, y en el caso de Txiqui un grupo de activistas catalanes, como Josep Sellarès, lo recuerda cada año. Ahora, el Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès le quiere levantar un monumento en el mismo lugar donde fue fusilado.

El 27-S, los ciudadanos de Cataluña son llamados a votar su destino. Una ciudadanía ejerciendo su derecho soberano en la palabra es siempre un homenaje a quienes combatieron para hacerlo posible. Este día muchos recordarán el grito roto de Txiqui y los otros cuatro ejecutados.

@JmRLluch

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Estimado monarca (o cómo se tenga que decir), de David Abril (traducción del catalán)

04/08/2015

Estimado monarca (o cómo se tenga que decir)
Por David Abril en Vilaweb : http://www.vilaweb.cat/noticies/estimat-monarca-o-com-correspongui/

Te escribo estas líneas para excusar mi asistencia y la de mi partido, Mes por Mallorca, del cual soy portavoz en el parlamento, a la recepción que ofreces mañana en la Almudaina.

Primero, porque si no creo en los Reyes de Oriente, no sé por qué tendría que creer en ti ni en la naturaleza de tu autoridad. Sí, lo dice un papel que denominan constitución, que ni tú ni yo tuvimos la oportunidad de votar, porque no teníamos edad (y ya van así casi dos generaciones) y que convierte el principio de igualdad de este país en una quimera, porque nos hace diferentes, a ti y a mí, con los tuyos y los míos. Tuve que prometer hace unas cuántas semanas (por imperativo legal, eso sí) guardar fidelidad sobre este mismo documento que, día sí día también, acontece papel mojado, sobre todo cuando se trata de proteger los derechos más fundamentales de sus presuntos súbditos, como por ejemplo la educación, la sanidad, la vivienda o el derecho de decidir sobre cualquier cosa que nos afecte.

Segundo, porque además de no creer en reyes, aunque sean campechanos y se casen con plebeyas, tampoco me son simpáticos los dictadores, como el que nombró a tu padre sucesor suyo. El año pasado tuvisteis la oportunidad de enmendarlo y de estar a la altura de las exigencias democráticas de la sociedad expresadas claramente el 15-M, pero no fue así. ¿Hacía falta volver a esquivar la democracia y asegurar la sucesión de tu padre con un procedimiento ‘exprés’ junto con los grandes partidos de un sistema político en decadencia? ¿No habría sido el momento de escuchar el pueblo, de abrir un proceso constituyente en qué pudiéramos decidir, entre más cosas, quién tiene que ser nuestro jefe de estado? Obviamente, Felipe, si hubieras querido hacerlo, te podrías haber presentado a las elecciones, como hice yo hace un par de meses y, si hubieras tenido suficientes votos, te habrías ganado el cargo. Aunque dudo que hubieras querido optar, con los enormes sacrificios que os toca hacer a tú y a los tuyos, y con todo aquello a lo que tenéis que renunciar últimamente, según explica la propaganda oficial.

Tercero, porque las vacaciones de tu familia hace años quizás eran una de estos iconos veraniegos que contribuían al turismo a nuestra isla y, aunque no se ha elaborado nunca un estudio o sondeo sobre esta cuestión, habría que recordar que habéis sido doblemente subvencionados por los mallorquines durante todos estos años. Primero, con el presupuesto de la Casa Real vía impuestos y presupuestos generales; segundo, con los gastos ‘extra’ de esta estancia, incluyendo prebendas como por ejemplo el yate Fortuna, que algunos empresarios y el pueblo de las islas regalaron a tu padre, del cual también has disfrutado, y que, aunque nos lo ha vuelto, nos continúa costando dinero.

Tampoco es que algunos miembros de tu familia, como por ejemplo tu hermana y tu cuñado, hayan contribuido nada a la buena imagen de una tierra castigada por la corrupción de sus políticos, sino que han formado parte activa de esta lacra. En este punto tengo que agradecerte que incluso tú mismo lo hayas advertido y les quitaras hace poco el título de duques de Palma, porque su actitud manchaba el buen nombre de nuestra ciudad, que es la capital de esta tierra. Y que, por cierto, es así: Palma, a palo seco (no ‘de Mallorca’).

Cuarto, porque este año se cumplen trescientos años del hecho que otro Felipe de tu mismo linaje, Felipe V, liquidara las instituciones y las leyes propias del antiguo Reino de Mallorca por derecho de conquista, porque ya hace siglos se sabía que para administrar unas cuántas islas hacían falta instituciones y gobernantes próximos, que velaran por los intereses de unos pueblos condicionados por el hecho de estar rodeados de mar. Tampoco se conformó con aquello, y prohibió nuestra lengua y costumbres con el designio de hacerlas desaparecer, cosa que obviamente no consiguió pero que causó mucho mal porque, incluso hoy, el catalán no puede tener un uso normalizado. Por todo este mal causado, aunque tú no te sientas corresponsable de los actos de tus antecesores (los de tu misma sangre azul), este tricentenario sería un buen momento para que pidieras perdón. Pero contrariamente a esto, veo que, como jefe de las fuerzas armadas, celebráis los tres siglos de ocupación militar de las islas. Así, sin complejos.

Finalmente, me ha ofendido tu reacción a las insinuaciones de algunos de mis gobernantes por la apertura del recinto de Marivent (y por cierto, no solamente de los jardines): has dicho que te parecía bien, que podíamos hablarlo. Y no, nuevamente, esta no es la actitud. Me gustaría recordarte que al poco de nombrarlo su sucesor, hace cuarenta y dos años, Franco cedió el palacio a tu padre para que disfrutarais de vuestras vacaciones. De este modo violasteis la voluntad de la familia del pintor Saridakis para que el espacio estuviera abierto al público y se compartiera su arte. Habría sido un gesto mucho más generoso con la sociedad que no cazar elefantes. Esta cesión se mantiene por un acuerdo de la diputación de entonces (que hoy es el gobierno autonómico). Y los grupos políticos de la actual mayoría de izquierdas hemos decidido que podéis continuar veraneando aquí, si queréis, pero que el resto del año las instalaciones tienen que estar abiertas en el pueblo. Por lo tanto, y con todo el afecto, nos importa bien poco tu opinión en este asunto: es un mandato al cual daremos cumplimiento.

Por todo esto, entenderás que no me apetezca ir a la recepción a que nos invitas. Otra cosa sería que hubieras decidido, como hacen otros jefes de estado, incluso en países poco o nada democráticos, como por ejemplo el estado vaticano, visitar las instituciones que representan aquellos que te acogen: el Ayuntamiento de Palma, el Consejo Insular, el parlamento, el consulado…, ponerte a disposición de los representantes de este pueblo y mostrar agradecimiento sincero por todo aquello que os hemos dado. Tan sólo en este caso, podrías haber contado conmigo.

Atentamente,

David Abril, diputado y portavoz de Mes por Mallorca en el parlamento

@JmRLluch

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Carta abierta a Felipe VI , de Ramón Cotarelo (traducción del catalán)

24.07.2015
Carta abierta a Felipe VI

De Ramón Cotarelo en Vilaweb (http://www.vilaweb.cat/opinio_contundent/4457999/carta-oberta-felipe-vi.html)

Querido señor:

En 1716 un antepasado suyo, Felipe V, abolió de un plumazo los derechos y las libertades catalanas después de haber sometido Barcelona mediante una conquista militar. Trescientos años después el destino quiere que venga usted a impedir que los recuperen.

Acaba de largar un discurso a un gobernante democrático, elegido en las urnas (no como usted), el contenido esencial del cual consiste a recordar la necesidad de respetar el principio de supremacía de la ley, sin el cual no es posible la sociedad civilizada.

¿Con qué autoridad se lo dice a un presidente que, como él mismo ha señalado en una entrevista posterior, no se ha saltado nunca la ley? Contestamos esta engorrosa pregunta.

Su autoridad personal en la materia que, en calidad de republicano, este bloque no reconoce, es inexistente. Su poder viene directamente de la designación de un militar sedicioso, un delincuente perjuro que se rebeló contra su gobierno, y usted no ha tenido el coraje ni la fuerza de refrendarlo mediante una consulta ciudadana, un referéndum en que se decida si se quiere mantener la monarquía o si se prefiere la república, el último régimen legítimo que hubo en España, dado que el suyo no lo es.

Usted no tiene ninguna autoridad, pero se hace eco de la del gobierno español, este sí elegido por sufragio universal. Es este gobierno, el que lo ha enviado a Cataluña a recitar el catón elemental del estado de derecho: el respecto a la ley, que obliga todo el mundo, incluidos los gobernantes.

En términos abstractos esto es cierto. En términos concretos, ahora y aquí, en España, no sólo no es cierto, sino que es una burla. El gobierno que exige a Mas cumplir la ley, la cambia a su gusto, unilateralmente, sin ningún consenso, gracias a su rodillo parlamentario cuando le conviene, de forma que la ley ya no es una norma de razón universal, general y abstracta para el bien común, sino un dictado de los caprichos del gobierno del PP que, como sabe perfectamente, es lo más corrupto, arbitrario e incompetente de la segunda restauración. Lo aclara un solo ejemplo: el mismo día en que el presidente de este gobierno, un hombre sin crédito ni autoridad, sospechoso de haber sido cobrando sobresueldos de procedencia dudosa durante años, denuncia que los soberanistas catalanes intentan  ‘cambiar las reglas del juego’ desobedeciendo la ley, sus acólitos presentaban un proyecto de ley de reforma del sistema electoral español para cambiar las reglas de juego a tres meses de unas elecciones. Y nadie en España, ningún medio de comunicación ni ningún publicista, ha denunciado esta arbitrariedad, esta ley del embudo.

Ciertamente, los gobernantes dicen que, si a los catalanistas no les gusta la ley, pueden cambiarla, pero legalmente, cómo han hecho ellos. No lo considero a usted una lumbrera, pero imagino que no le debe de pasar por alto la impúdica hipocresía de este razonamiento, porque los catalanes no serán nunca mayoría como catalanes en España y, por lo tanto, no podrán materialmente cambiar la ley y quedarán condenados a vivir bajo la que la mayoría les impone. Siempre. De esto, por si no lo sabe, se llama ‘tiranía de la mayoría’ y es tan odiosa como la de la minoría.

No, señor, la cuestión ya no es respetar la ley. La cuestión es la legitimidad, o sea, mucho más profunda y antigua. Pero, para no abusar de su paciencia, se lo expondré en tres sencillos pasos imitando la triada dialéctica hegeliana que sirve para explicar la evolución de la realidad, pero también su involución.

Primero hubo una guerra civil y cuarenta años de dictadura que forjaron una realidad española en que se mezclaban los sueños de fanfarrias imperiales con los harapos de un país tercermundista, gobernado por los militares y los curas, como siempre. Fascismo, nacionalcatolicismo, centralismo, ignorancia, represión y robo sistemático. Era la tesis.

Después llegó la transición, la negación de la tesis, la antítesis. España se convertía en una democracia homologable a la del resto de europeas. Se negaba la dictadura. El estado se descentralizaba y devolvía libertades a los territorios, se promulgaba una constitución que consagraba la separación de la iglesia y el estado y se propugnaba un estado social y democrático de derecho. Y se acariciaba la ilusión de que era posible una continuidad normal del estado, por encima de los avatares históricos.

Finalmente llegó la negación de la antítesis, la negación de la negación, la síntesis. Con el triunfo agobiante del PP en 2011 volvió el espíritu de la dictadura, el gobierno de los curas (o de sus sectarios del Opus Dei), el nacionalcatolicismo. Se conservó el caparazón de la constitución, pero se la vació de contenido con la ayuda del principal partido de la oposición, cómplice de la involución. Y así se procedió a recentralizar el país, atacando el régimen autonómico y burlando las expectativas catalanas, de forma que su estatuto no tiene contenido. De nuevo con la ayuda del PSOE y la colaboración diligente de todas las instituciones del Estado. La que más se ha usado ha sido un Tribunal Constitucional carecido de todo prestigio y autoridad moral porque es compuesto de magistrados al servicio del gobierno o sectarios del Opus Dei, con su presidente al frente, militante y cotizante del PP.

Así se encuentra actualmente España, señor. Un gobierno de neofranquistas y nacionalcatólicos emperrados en imponer sus convicciones como ley de la colectividad, mordisqueado por la corrupción, basado en un partido que algún juez considera una asociación de delincuentes. Un gobierno que ha generado una involución sin precedentes, una grieta social profunda (lea las estadísticas sobre la pobreza, las de desocupación, las de productividad…, las verdaderas, no las que fabrican esta pandilla de mentirosos) y una grieta territorial mucho más profunda, que él mismo reconoce de una gravedad extrema y de la cual es el único responsable por incompetencia, autoritarismo y corrupción.

¿Cree que este gobierno tiene autoridad para hablar de la ley? ¿ La tiene usted?

No se extrañe que los catalanes quieran librarse de esta tiranía personificada en estúpidos provocadores como aquel que quería ‘españolizar los niños catalanes’. Muchos más, si pudiéramos, haríamos el mismo. No quieren, no queremos, volver a vivir el franquismo.

Y usted, tanto si le place como si no, lo representa.

@JmRLluch

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Escrito el 23 Enero 2011 sobre Guinea Ecuatorial. Recuperado.

Este era más o menos el título de la asignatura de Pre-universitario, lejanos diecisiete años y muy extrañada Academia Luz de Madrid. Los ‘territorios’ eran las colonias: Sahara y Guinea Ecuatorial (Santa Isabel y Rio Muni). Quizás fue en ese punto el despertar de mi conciencia internacional, viendo como España, además de ‘las Américas’, tenia responsabilidades en dos territorios tan alejados mentalmente de nosotros cómo eran los africanos. Y ambos bien distintos, uno enraizado con lo árabe y el segundo en el corazón del África negra. Por otro lado en aquellos tiempos de Franco lo de Hispanoamérica se quedaba prácticamente en las idea de ‘madre patria’, porque no vi en mi escuela que se profundizara en el conocimiento, divulgación  y enseñanza de lo nativo, sus pueblos, sus costumbres, sus diferentes lenguas… que hubieran hecho y hacen ridículo hoy día el permanente, masoquista, visceral  y a la larga sicológicamente suicida discurso político  sobre el rechazo de las lenguas nacionales, las diferentes personalidades y las culturas de nuestra España. Cuánto hemos aun de aprender aquí en esta ‘madre patria’ de nuestros hijos transoceánicos. Por eso, aquella asignatura (cada año un tema diferente) sobre África, continente solo bien conocido en general por explotadores de esclavos, siglos ha, y ahora de recursos minerales, sembró seguramente en mi o al menos alimentó mi naciente curiosidad por los pueblos y sus culturas.

Años después, casi cincuenta, hete aquí que he caído en paracaídas  hace casi un año  en la capital de Guinea Ecuatorial, Malabo, antigua Santa Isabel, de la isla del mismo nombre, hoy Bioko,  primero con el compromiso de terminar unas viviendas sociales, después con un visado para entrevistarme con uno de los prohombres (entrevista fallida), finalmente para colaborar en la puesta en marcha de otras viviendas sociales en el área de  desarrollo de la capital. Eso me ha llevado desde hace tiempo a permanecer el país varias semanas cada mes, pasear por Malabo, sortear sus baches, soportar los  diluvios, observar el trabajo de las compañías chinas, ir conociendo la Administración, las gentes, sus costumbres.

Ayer estuve largo rato hablando con Francisco (nombre supuesto) en su despacho de la sexta planta del moderno edificio de Malabo II. Francisco puede contar en primera persona  la historia de Guinea Ecuatorial de los últimos sesenta años. Confieso que me entristecí al escuchar sus relatos, mucho más al observar por mis bastantes días ya pasados aquí que lo que él me contaba coincidía con mi percepción. Con el argumento de que no se respetan los derechos humanos y el de la corrupción generalizada,-  que creo es mucho más consistente el segundo que el primero -, la España oficial  (léase los González, los Aznar y también los  Zapatero, acompañados para bien y para mal de los politiquillos de segundos niveles, los funcionarios apegados a sus mesas y, cómo no!, de los corifeos contertulianos) ha ido entregado el país a manos francesas, marroquís, chinas ( están en toda África!). Somos tan puritanos, tan papistas, tan estrictos en nuestras creencias democráticas; nos creemos tan buenos, sabios y poseedores de la verdad: desde nuestros micrófonos se pontifica, el papel impreso difunde datos en aras de la libertad de expresión (la que a ellos les interesa?), que a muchos padres  les cuesta entender que cuando un hijo se independiza hay que respetarle en sus decisiones porque su barco ha salido a navegar a alta mar y solo nos queda ser el buen puerto al que pueda acogerse , si lo necesitan.

Me decía Francisco, él lo vivió como casi protagonista, que la petrolera mixta guineano-española analizó los perfiles geológicos del país y concluyó que no había petróleo, que tuvieron que viajar a Estados Unidos ‘sin un franco en el bolsillo, esperando a comer cuando en el avión nos dieran comida y bebiendo el agua del grifo de los lavabos’. hicieron recorrido por los estados petroleros de USA y una pequeña y familiar compañía marginal se hizo cargo de la explotación  de la que hoy (han pasado solamente  unos pocos años) es la tercera reserva de petróleo en África. Me contaba que tuvieron que entregar la seguridad presidencial a los marroquís, después que los españoles se la negaran con variados argumentos jurídicos y políticos; que Giscard (que listos son los franceses!) les pago la entrada en el sistema monetario que estaban montando en África Central y del Oeste para tener moneda de paridad fija con el euro (el Franco CFA), pero eso fue después que España se negara a facilitar que la Peseta fuera la moneda nacional guineana (seguramente con razonamientos de peso por nuestra parte, pero imponiendo condiciones tan fuera de lugar como que queríamos varios ministros españoles, varios directores generales españoles, etc , sin darse cuenta ‘padre padrone’ que la independencia implica respeto a la dignidad de los independientes). A mi me sorprende encontrarme la ‘gendarmería’ por las calles, pero eso fue después que los profesores españoles (del ejercito) que debían iniciar las clases a la futura Policía Nacional guineana, desparecieran por orden de Madrid y los de aquí tuvieran que acudir a Paris, quien en pocas horas dispuso de profesorado francés-español para enseñar a los futuros policías, desde entonces denominados  gendarmes. (Más tarde debió rectificarse porque existe la Policía Nacional)

Y así fue Francisco desgranando tantas y tantas peticiones denegadas por España –  que ‘nos producen llanto’ -, siempre en voz pausada, sin exageraciones, matizando los calificativos, sin facturas,  simplemente exponiendo los desencuentros entre un padre que –por hipócritas  motivos políticos: críticas de la oposición, acusaciones de favorecer regímenes dictatoriales, votos a ganar o perder, imagen de puros demócratas, ruptura patente con el pasado fascista, etc. – ha intentado imponer sus criterios al hijo ya independiente.

Repetía Francisco que siempre, desde el derrocamiento de Macías, había sido informada España anticipadamente de las necesidades y se le había ofrecido ser la primera en beneficiarse de las riquezas de la colonia. Y que, a excepción del Rey –que puede hacer solo lo que dicta la Constitución- y en aquel entonces Suárez  – irrepetible para una época también irrepetible- , las respuestas siempre habían consistido en exigencias de cara a la galería, pretensiones inadecuadas, demandas inaceptables, intromisiones impropias…

Fue triste oír ese ‘llanto’ de una persona culta, muy viajada, que no dejaba de repetir lo que ya he oído en otros despachos y en la calle: el orgullo de haber sido colonizados por España, el recuerdo imborrable del Ejército Español y la Guardia Civil de aquellos tiempos en su labor colonizadora (algo parecido a su admirable acción en las diversas acciones internacionales, de los muy pocos que lejos de las poltronas y de las miserias de la política , son capaces de mirar al futuro dando lo mejor de sí y ,en nombre de España, servir y ayudar a los pueblos y a sus gentes en cada país de destino). Y el orgullo de defender el idioma en todas las convenciones africanas en donde se exige francés, inglés o árabe, y siempre  que está Guinea Ecuatorial, español. Para que haya que recordar a un muy famoso ministro de González, desde hace años casado con una porcelanosa publicitaria, quien se dirigió a la representación ecuatoguineana en inglés, o aquel otro que , viendo que unos negros le hablaban español, les espetó: ¡Ah, ustedes son cubanos!

¿Cuántos profesores enseñan a sus alumnos que, aparte de Latinoamérica, existe un país en África en el que se habla español? ¿Ha habido – yo no lo sé, simplemente lo sospecho- alguna incorporación oficial de Guinea Ecuatorial en todo el inmenso trabajo hecho por la Real Academia para armonizar, difundir y concatenar los diferentes ‘españoles’ que hay en el mundo? (Siempre se podrá contestar que se les invitó, pero no vinieron, o algo por el estilo. Pero aquí se habla español, no se olvide)  ¿Alguien ha pensado que los niños guineanos también reirían con las gracias de los payasos explicadas en español o leerían las historietas y novelas  – que se recogen para entregar a los países de habla española, sudamericanos está claro! -, en un  país en el que es prácticamente nula la difusión de la literatura española?

¿Somos conscientes de que Guinea Ecuatorial es el único país del áfrica negra que habla español y es el eslabón natural – cualquiera que sea la relación que intente establecerse-  entre los de habla hispana del otro lado del océano y todo un continente, el africano, en donde las antiguas metrópolis se sitúan al norte de los Pirineos y que desde hace años, mucho más hoy día, está en el punto de mira de la macro potencia mundial en su política de ‘infraestructuras por recursos’ ?

Nos perdemos en el fuero y el huevo, la interminable discusión de los derechos y deberes, la imposición de nuestros paternales y  centralistas criterios como si el ombligo del mundo se situara en el kilómetro cero, el cultivo y  disfrute narcisista de nuestros pecados capitales  en los que nos regodeamos, el placer del presumir de ser antes que el querer ser para, si es preciso, presumir.

Ahora que la crisis nos resitúa, se oyen voces que valorizar de nuevo el trabajo, el esfuerzo, la austeridad… Quizás deba instalarse un notable periodo de penurias y estrecheces para que reordenemos nuestra escala de valores, la humildad aflore de nuevo en nuestro quehacer diario y la generosidad política, el respeto a las ideas y a las culturas permitan pasar página. Porque el mundo sigue girando, mal que les pese a algunos

Desde lo alto de mi vuelo, disfruté escuchando a Francisco, su decir armonioso, pausado, natural. Y me entristecí al ser consciente de su llanto.

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Cuando Iceta elige a Hitler (Traducción del editorial de Vilaweb, de Vicent Partal)

Original en catalán en Vilaweb :http://www.vilaweb.cat/editorial/4216858/quan-iceta-tria-hitler.html

Por Vicent Partal  (director@vilaweb.cat)
27.10.2014
Cuando Iceta elige a Hitler

Las declaraciones de Miquel Iceta ayer a Catalunya Radio, identificando las elecciones plebiscitarias con el nazismo, no son únicamente lamentables: son incomprensibles. Iceta actúa con una mala fe y una demagogia que no tienen perdón. Y no lo digo por el raído recurso al nazismo. Iceta sabe perfectamente que el nazismo no tiene nada que ver con el movimiento soberanista de Cataluña. Y que, si de caso, si el nazismo tiene que ver con algún contendiente político hoy, es con el españolismo. Lo sabe perfectamente. El problema no es muy bien este. Lo que quiero remarcar es que hay una cosa que convierte en repugnantes sus palabras: la manipulación que hace de la historia de su partido. Porque el PSOE es, precisamente, el protagonista esencial de una de las elecciones plebiscitarias de más renombre en la historia política mundial.

Hablo del 12 de abril de 1931. En cumplimiento del pacto de San Sebastián, las fuerzas democráticas acordaron convertir las elecciones municipales de aquel día en un plebiscito sobre la monarquía. Y esto fue impulsado fundamentalmente por Manuel Azaña y por el líder socialista vasco, Indalecio Prieto. Prieto mismo ideó el eslogan que daba carácter plebiscitario a las elecciones. Dijo que en aquellos comicios España se tenía que pronunciar: ‘con el rey o contra el rey’. Dudo que Iceta pueda ignorarlo, puesto que es un estudioso de la política y de la historia de su partido y este hecho no es precisamente menor ni oculto: la Fundación Indalecio Prieto publicó un libro precisamente con este título en 1999 y algunos discursos en los qué repitió aquel lema tan celebrado están colgados a la web. Recomiendo al señor Iceta que haga el favor de leer éste, especialmente interesante por las concomitancias evidentes con el periodo actual.

En aquel discurso, Indalecio Prieto dice: ‘Predico la necesidad del agrupamiento de todos aquellos que podamos coincidir en el afán concreto y circunstancial de poner fin al régimen monárquico.’ Y remarca: ‘Se tiene que estar con el rey o contra el rey. El rey tiene que ser el hito que nos separe. El rey es un hito separador entre los partidarios del régimen, sean cuales sean sus apellidos y su significado, y quienes somos sus adversarios.’

Y todavía acaba diciendo: ‘Derrocaremos la monarquía y cuando hayamos derrocado el régimen monárquico, cuando hayamos instaurado una república, que cada cual, dentro del espacio anchísimo de la democracia, propugne por el triunfo de sus ideales con todo el ímpetu que quiera.’

Esto que Prieto define, sustituyendo la palabra ‘rey’ por la palabra ‘independencia’, son las plebiscitarias que nos proponen hoy. Y es evidente, por lo tanto, que Iceta habría podido encontrar en su compañero socialista una inspiración nítida, no tan solamente sobre todo esto que pasa hoy en Cataluña, sino incluso sobre el por qué hay que hacerlas y sobre el cómo es debido hacerlas. Unidos contra el régimen, superando temporalmente las diferencias ideológicas y marcando un hito —en aquel caso el rey, ahora la independencia— que delimita quién está en un lado y quién está en el otro. Y si todavía tenía ninguna duda tan solamente hacía falta que mirara la portada del Heraldo de Madrid (ver fotografía: http://ca.wikipedia.org/wiki/Heraldo_de_Madrid#mediaviewer/File:13_d%27abril_portada.jpg),  donde el diario progresista de la época afirmaba con la tipografía más gruesa: ‘En el gran plebiscito de ayer España votó por la república.’ Y todo el mundo entendía que ‘el gran plebiscito’ quería decir las elecciones municipales.

Con todo, Iceta ha preferido compararnos de una manera confusa y zafia con el nazismo. Y para explicar qué son unas elecciones plebiscitarias ha querido recurrir a unas que no se pueden comparar, ni de lejos, con las que trajeron la república. Lamentable. Triste. Vergonzoso. Intolerable.

(PD. A las ocho de la tarde, visto el revuelo, el PSC ha enviado un comunicado en que Iceta afirma, para complicar las cosas todavía más, que ‘los ejemplos históricos de elecciones plebiscitarias no son precisamente felices’. Sólo para que conste: yo estoy orgulloso de aquello que hicieron nuestros antepasados el 12 de abril de 1931. Ellos, Iceta y este PSC tan extraño, ya no sé ni que deben de pensar…)

La opinión de los subscriptores.

Octavi Monsonís

Qué será que no me sorprende esto de Iceta? Es una muestra fehaciente de la carencia de mensaje político de los socialistas catalanes. Cómo no saben ofrecer alternativas al independentismo, se dedican a descalificarlo con otra criminal banalización del nazismo.

Iceta piensa, iluso, que si la españolada la dice más gorda obtendrá más votos. Y no se da cuenta que el españolismo de derecha y de izquierda ya está ocupado por el PP, Ciutadans y una parte de Iniciativa (sin contar Podemos, que no sabemos qué carta jugará).

Para mí, el PSC sobra. Ya no tiene espacio ni mensaje y lo único que le queda es una agonía más o menos larga hasta que alguien decida cerrar la parada. De hecho, Esquerra ha ido haciendo últimamente un discurso más socialdemócrata y va recogiendo las fugas del PSC.

Sólo puede subsistir un partido socialista si los cuadros y los militantes independentistas se salen del PSC y hacen otro partido. Cosa que acabarán haciendo si no quieren ser arrastrados a la nada, que es el lugar a donde los conduce el PSC.
Estos son los que interesan. Y a ellos apelo, contemplaréis con los brazos cerrados cómo se acerca el 9 N sin decir ni mu? Vuestra conciencia os permitirá no hacer nada para que gane el Sí-Sí? Preferís seguir las directrices de la dirección del partido y continuar fuera de la ilusión de millones de ciudadanos por crear un estado nuevo más justo y más catalán?

Venga, meneaos, que el tiempo se os acaba.

Blanca Sierra

Corre la voz que Iceta es un político astuto e inteligente; lo dudo: un político inteligente no pierde los estribos y el norte de una manera tan lamentable y grosera: se ve que el nivel de nervios y desorientación política en el PSC ha llegado a unos límites tales que ni el anterior Navarro y su comedia con la dama de la bofetada, pueden igualar. Lo que ha dicho Iceta es muy grave: un político decente presentaría la dimisión inmediata por su incapacidad para evaluar la situación de nuestro país y los anhelos de libertad de su gente; el presidente Rajoy dice que nos vamos hacia la época medieval e Iceta viene a decir que nos vamos hacia la época del fascismo totalitario; Rajoy da risa pero Iceta da miedo, mucho miedo.

Pep Agulló

Algún día, haciendo uso de nuestra soberanía, quizás esta repugnante utilización del nazismo para satanizar la voluntad mayoritaria de independencia, no saldrá de balde a estos individuos que lejos de defender su unionismo civilizadamente vomitan mentiras en un acto de cinismo sin límites. Aquí no hay discurso, hay desesperación porque la realidad les niega crudamente los argumentos, si los tienen.

Sr. Iceta, usted que calumnia con tanta ligereza, responda de sus responsabilidades políticas de un partido (PSC-PSOE) que cuando dice “este país” siempre se refiere en España, un partido que desprecia la figura del presidente de Cataluña hasta degradarla por debajo de la de senador español, un partido que vota siempre junto al PP en Madrid en contra de los intereses nacionales de Cataluña, un partido que impide la equiparación de la lengua catalana con la española en las instituciones del Estado y de la Unión Europea, un partido que prohíbe la participación de las selecciones nacionales catalanas en las competiciones internacionales, un partido que ha dejado del gobierno español sin cumplir sus compromisos financieros con Cataluña, un partido que ha dejado un agujero de 8.400 millones de euros en las cuentas públicas de la Generalitat, un partido que se ha negado a devolver a Cataluña el patrimonio documental que le fue robado por el franquismo y que se encuentra almacenado en Salamanca, un partido que favorece la persistente expoliación de Cataluña cifrada en 16.000 millones de euros anuales. Etc. etc.

Josep Guimerà

Recomendaría a los asesores del Sr. Iceta que controlen la incontinencia de su líder ya que, al parecer, por él mismo no sabe encontrar los límites exigibles en una persona psicológicamente equilibrada.

Josep Usó

Cuando un individuo con un cargo como el que ahora mismo tiene el señor Iceta se permite comparar la situación de Cataluña con el nazismo sólo demuestra dos cosas: Una mala fe fuera de medida. Una ignorancia absoluta.

Seguramente él sabe qué fue realmente, el régimen nazi. Y también que los europeos ya están hasta el gorro de comparaciones de casi cualquier cosa con el nazismo. Sólo hay que recordar la respuesta que recibió la eurodiputada de UPyD cuando comparó la Cataluña actual con el régimen nazi. Desde la CDU le dijeron: “Cualquier político alemán que dijera esto, tendría que dimitir inmediatamente”.

Sólo lo puedo entender el señor Iceta , que no comprenderlo, desde la más absoluta desesperación. Ni tiene partido, ni futuro, ni formas ni edad para ir a buscarse trabajo. Lleva demasiados años viviendo de un partido y de un sistema que ya es el pasado. Pero usted se quiso meter  donde está.

Ahora, si le queda una migaja de decencia, que pido perdón y que se vaya a su casa. Para siempre jamás.

Ramon Perera

La condena que el editorial hace de Iceta me parece contundente y plenamente justificada, me añado sin dudarlo.

Se suponía que Iceta tenía que intentar rescatar el PSC del mal camino al que lo había traído Navarro. Parece que más bien está haciendo lo que puede para acabar de hundirlo. La sensación personal que tengo es que si no fuera por acciones como esta, ni me acordaría de la existencia de este partido.

Me he enterado por la editorial de aspectos del Pacto de San Sebastián que ignoraba y puedo decir que todavía me siento más orgulloso de que mi padre fue una de las personas que votó para poder echar la monarquía.

Josep Almar

Iceta, un convencido de que las palabras se pueden tergiversar a conveniencia y si te equivocas, sólo falta que llames burros a los que no te han entendido.

Ignorando a conveniencia, manipulador y malvado ya está casi al nivel otros ignorantes políticos. Ya sabéis, España 3000 años de historia, unidad de destino, ‘una, grande y libre’.

Y el Presidente diciendo que volveremos a las cavernas. Ni hablar porque hay demasiados que nunca han salido. Prefiero vagar por el espacio infinito.

Jaume Bonet

Al final los del no irán a votar, encontrarán la manera de que los suyos lo hagan, la FES ya lo insinúa. Y con la pregunta de marras, con la posibilidad del si/no por los indecisos, y con las encuestas del CEO en la mano, a pesar de que es seguro que el no-no ganará también, es muy poco probable que el doble Sí tenga más de la mitad de los votos emitidos. Perder el tiempo con otras discusiones ahora es hacer el juego al adversario. Todas las  empeños se tienen que poner en convencer a la gente de que hay que votar Sí/Sí y no perder el tiempo haciendo volar palomos de listas unitarias o no unitarias. Si no todavía ganará la tercera vía de en Duran, a pesar de ser aquella que tiene menos votos.

Joan Josep Aguilera

Estoy muy orgulloso de pertenecer a la comunidad Vilaweb por el gran nivel de las editoriales.

La de hoy es excelente, me ha aliviado de la indignación que producen estos personajes (¿socialistas?) tanto de aquí como de allá cuando nos escupen con esta chulería.

Al fin y al cabo se retratan ellos solos y dan la razón a todos los que, hartos de tanta mentira interesada y traición, los han abandonado.

Jaume M.

Ramon Perera

La condena que la editorial hace de Iceta me parece contundente y plenamente justificada, me añado sin dudarlo.

Se suponía que Iceta tenía que intentar rescatar el PSC del mal camino al que lo había traído Navarro. Parece que más bien está haciendo el que puede para acabar de hundirlo. La sensación personal que tengo es que si no fuera por acciones como esta, ni me *enrecordaria de la existencia de este partido.

Me he enterado por la editorial de aspectos del Pacto de San Sebastián que ignoraba y puedo decir que todavía me siento más orgulloso que mi padre fue una de las personas que votó para poder echar la monarquía.

Josep Almar

Iceta, un convencido de que las palabras se pueden tergiversar a conveniencia y si te equivocas, sólo falta que se los digas burros a los que no te han entendido.

Ignorando a conveniencia, manipulador y doliendo ya está casi al nivel otros ignorantes políticos. Ya sabéis, España 3000 años de historia, unidad de destino, ‘una *grande *y *libre’.

Y el Presidente diciendo que volveremos a las cavernas. Ni hablar porque hay demasiado que nunca han salido. Prefiero vagar por el espacio infinito.

Jaume Bonet

Al final los del no irán a votar, encontrarán la manera de hacerlo hacer en los suyos, la FES ya lo insinúa. Y con la pregunta de *marres, con la posibilidad del si/no por los indecisos, y con las encuestas del *CEO en la mano, a pesar de que es seguro que el no no ganará también es muy poco probable que el doble Sí *tengui más de la mitad de los votos emitidos. Perder el tiempo con otros *discusions ahora es hacer el juego al adversario. Todas las *messions se tienen que poner a convencer la gente de que hay que votar Sí/Sí y no perder el tiempo haciendo volar palomos de listas unitarias o no unitarias. Si no todavía ganará la tercera vía de en Duran, a pesar de ser aquello que tiene más pocos votos.

Joan Josep Aguilera

Estoy muy orgulloso de pertenecer a la comunidad Vilaweb por el gran nivel de las editoriales.

La de hoy es excelente, me ha aliviado de la indignación que producen estos personajes (socialistas?) tanto de aquí como de allá cuando nos escupen con esta chulería.

Al fin y al cabo se retratan ellos sólo y dan razón a todos los que, *tjps de tanta mentira interesada y traición, los han abandonado.

Jaume M.

El comentario del señor Iceta se asqueroso. Sencillamente porque, además de ser falso, mete al PSOE catalán en las cavernas del españolismo más extremo, solitario y agresivo que tienen.

Si, como bien dice  Vicent, sabe lo que dice y está en su sano juicio, es que ya no se los queda ninguno otro recurso. No hay discurso del no razonable, no encuentran lugares de debate donde ganar la partida. Recurso final, embadurnar, gritar, menospreciar. Si el PSOE decide, finalmente, competir por el espacio de C’s y PP dentro del Parlamento, sin equidistancias es que, primero, Artur Mas le ha cerrado la puerta (no quiero imaginar al presidente electo pactando la legislatura después de esto), y segundo, es que la base electoral ya es estrecha y hay que dar zarpazos y mordiscos para tenerla contenta.

Entre edad mediana, nazismo, espacio sideral, ciencia ficción, etc., quizás que se pongan de acuerdo y nos digan a dónde iremos a parar, es para preparar las maletas y saber que meto para el viaje y el destino. Quizás haya que renovar el armario.

No esperéis mucho de esta gente. El socialismo catalanista que estructuró el país es un leve recuerdo y una melancolía para nostálgicos (como el PSUC de antes de Paco Frutos, hay que decir también).

Nosotros dejemos hacer, que se hace tarde y (quizás) quiere llover. El 9N nos va a dar trabajo, no el que querríamos, pero también lo haremos.

@JmRLluch

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Las verdaderas consecuencias legales de desobedecer el Tribunal Constitucional (Núria Orriols)

Traducción del artículo de Núria Orriols publicado en Vilaweb (04/09/2014)

http://www.vilaweb.cat/noticia/4209070/20140904/veritables-consequencies-legals-desobeir-tribunal-constitucional.html

Las verdaderas consecuencias legales de desobedecer al Tribunal Constitucional

VilaWeb consulta expertos en derecho constitucional y penal para averiguar qué vías legales puede emprender el estado español

Las instituciones catalanas han recibido muchas amenazas cuando se ha hablado de las consecuencias legales de mantener la convocatoria de la consulta del 9 de noviembre en caso de que el Tribunal Constitucional español (TC) la suspendiera: prisión para el presidente Mas, suspensión de la autonomía y muchos más esperpentos, algunos de bastante dramáticos. Todo ello forma parte de la estrategia del miedo. Pero ¿qué hay realmente de cierto? ¿Qué herramientas tiene el gobierno español si los partidos soberanistas organizan la consulta, contra la prohibición del TC?  VilaWeb ha consultado expertos en derecho penal, constitucional e internacional, que han explicado qué disposiciones contiene el ordenamiento jurídico para actuar contra el proceso catalán.

El penalista Joan Carreras aclara, antes que nada, que el código penal español no está pensado para responder a procesos políticos, sino que sirve para ‘castigar’ en caso de delito. El proceso catalán es una aspiración política, perfectamente válida, dice, en el marco constitucional. De acuerdo con la sentencia del TC contra la declaración de soberanía, añade, se trata de una aspiración que puede encajar en la constitución española.

Hecho el matiz, Carreras explica que hay unos cuántos artículos del código penal que la parte interesada –el gobierno español–, haciendo una ‘interpretación forzosa’, podría invocar en caso de que el presidente de la Generalitat Artur Mas y el conjunto de fuerzas políticas partidarias del derecho a decidir mantuvieran la consulta a pesar de la suspensión cautelar del TC.

Ahora bien, cree que es complicado encontrar una ‘ensambladura rigurosa’ entre los delitos tipificados actualmente en el código y el hecho de convocar procesos electorales o una consulta, sin tener las atribuciones para hacerlo. Uno de los principios fundamentales de este ámbito del derecho, explica Carreras, es que para aplicar una norma penal hace falta que esta norma condene expresamente la acción enjuiciada, cosa que no pasa en este caso. ‘No se puede hacer nunca una interpretación perjudicial’ para el acusado, dice Carreras.

Este no era el escenario una década atrás. Carreras explica que en 2005 se derogó una parte del artículo 506 sobre usurpación de funciones. En este artículo –que había introducido el gobierno de José María Aznar en 2003– se castigaba la autoridad que convocara procesos electorales o consultas populares por vía de referéndum sin competencias para hacerlo, y las penas podían ser de tres años a cinco de prisión e inhabilitación. En la misma modificación, también se penalizaba quienes facilitaran, promovieran o aseguraran la realización de tales procesos o consultas.

Estos artículos se modificaron durante el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, cumpliendo una de sus prometidas electorales. La exposición de motivos de la ley orgánica que modifica este artículo establece que las conductas a que se refieren los artículos modificados ‘no tienen suficiente entidad para merecer una respuesta penal, y menos todavía si se prevé la prisión’. Y dice, además, que ‘el ejercicio de las potestades de convocar o promover consultas por quienes no las tiene legalmente atribuidas es perfectamente controlable por vías diferentes de la penal’.

Rebelión, sedición o prevaricación

Carreras admite, pero, que el gobierno del estado puede utilizar el código penal y acusar a Mas o al gobierno de Cataluña de rebelión, sedición, de usurpación de funciones o prevaricación. ‘Haciendo una interpretación sesgada, el gobierno español puede considerar que la actuación de Mas es constitutiva de estos delitos’, asegura. Esto abriría la puerta a un proceso judicial, de un aforado en el caso del presidente Mas, sometido a todas las garantías jurisdiccionales y procesales.

Carreras se refiere primero al artículo 506, relativo a la usurpación de atribuciones. Hace referencia a ‘la autoridad o funcionario público que, sin atribuciones, dicte una disposición general o suspenda la ejecución’. La sanción por esta actuación sería una pena de prisión de un año a tres e inhabilitación del cargo público.

Otro supuesto es el de ‘rebelión’, definida al artículo 472 como delito en que incurren aquellos quiénes se levanten violentamente y públicamente por unos objetivos –entre los cuales, ‘derogar, suspender o modificar totalmente o parcialmente la constitución’, o bien ‘declarar la independencia de una parte del territorio nacional’; en este caso, una declaración unilateral de independencia. La pena sería de doce años a veinte.

Ahora bien, Carreras remarca que en este artículo se requiere específicamente que haya violencia, y convocar la consulta no encaja en este supuesto.

Yendo más allá, también menciona el artículo 544 del código penal, donde se define el delito de sedición. ‘Los acusados de sedición son aquellos que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se levanten públicamente y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes.’ La pena es de ocho años a diez de prisión.

Este artículo, dice Carreras, no habla de violencia, sino que hace referencia al concepto jurídico de ‘tumulto’, es decir, mucha gente la calle. Cree que es un concepto jurídico que ‘no tiene mucho sentido’.

En cuanto al abuso de poder, o prevaricación, se trata de un supuesto en que la autoridad pública –Mas, en este caso–, ‘sabiendo que comete una injusticia, dicte una resolución arbitraria en un asunto administrativo’. La pena sería la inhabilitación en el cargo de siete años a diez.

Aun así, Carreras explica que Mas no favorece su propio beneficio o el de sus familiares y, además, que se tiene que valorar la parte subjetiva del delito. ‘Basta con firmar una resolución para cometer prevaricación’, dice, pero se tiene que tener en cuenta qué pretende el autor en su actuación.

Vale para las dos partes

Cuando Carreras explica estos artículos que puede invocar el gobierno español para acusar Mas, recuerda que el código penal lo es para ambas partes. Es decir, en el supuesto de que el gobierno del estado intentara suspender la autonomía –tal como se ha especulado muchas veces– también la parte catalana podría acusar Madrid de prevaricar, puesto que incurriría en un abuso de poder: ‘No únicamente puede ser acusado de determinadas actuaciones el presidente de una comunidad autónoma; también el estado.’

Qué mecanismos constitucionales tiene el gobierno español?

En relación con los artículos de la constitución que el estado español podría aducir si Artur Mas desobedeciera al Constitucional, Marcel Mateu, profesor de derecho constitucional de la UAB, se refiere al artículo 155. En él se especifica que ‘si una comunidad autónoma no cumple las obligaciones que la constitución u otras leyes le impongan, o actúa de forma que atente gravemente contra el interés general de España […] con la aprobación del Senado podrá adoptar las medidas necesarias para obligarla al cumplimiento forzoso de estas obligaciones.’

Mateu explica que el PP podría hacer valer la mayoría absoluta en el Senado para autorizar su gobierno a aplicar medidas extraordinarias, a pesar de que la constitución española no especifica cuáles.

Según él, el artículo 155 no es previsto para aplicarlo en un caso como el que se presenta, pero admite que el estado podría entender que se atenta contra el interés general de España. Dice que, en medios académicos, este artículo es conocido por ‘cláusula Companys’, es decir, que tiene el objetivo de evitar actos de desobediencia como los Hechos del Seis de Octubre del 1934, durante la Segunda República.

Sin recorrido internacional

Si el gobierno español acusara Mas de los delitos explicados anteriormente, sería juzgado en el estado español, como asunto interno. Más allá de esto, ‘no hay recorrido a instancias internacionales’, explica el politólogo Ferran Requejo. Aclara que no se podría recurrir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, porque no se trata de legislación comunitaria; ni a la Corte Internacional, que es un órgano de las Naciones Unidas, con la jurisdicción enmarcada en los estados miembros. Hoy por hoy, ‘Cataluña no es un actor político internacional’.

En cuanto al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, cree que el caso se tendría que presentar como una cuestión de vulneración de los derechos humanos. ‘Entiendo que no tiene por donde cogerse’, dice. Además, para poder llegar a este Tribunal del Consejo de Europa, hay que agotar previamente las instancias internas de los estados. En el caso de España, después de pasar por las jurisdicciones correspondientes, llegaría al Tribunal Constitucional.

‘Una ley suspensa no se puede aplicar’

De acuerdo con la constitución española, si el gobierno español impugna una ley autonómica, el Tribunal Constitucional tiene que admitir la impugnación a trámite y suspender la ley y todo aquello que se derive. Marcel Mateu explica que, llegados a este punto, el TC tendrá cinco meses para levantar o no la suspensión cautelar de la ley.

El criterio que se usa para mantener la suspensión es el daño que puede causar la aplicación de la ley mientras el Tribunal Constitucional valora la constitucionalidad. En el caso de la ley de consultas, Mateu considera que ‘seguramente quedará suspendida’ hasta dictar sentencia. El periodo entre la impugnación y la decisión definitiva puede ser tan largo como quiera el TC. Ha habido casos de todo, recuerda: la sentencia en el recurso del estatuto tardó cuatro años, por ejemplo. Pero también pueden considerar que interese darse prisa: ‘Por desgracia el TC es un tribunal político, a pesar de que formalmente actúe como un órgano jurisdiccional.’

¿Y qué pasa si los partidos favorables al derecho de decidir, con el presidente de la Generalitat al frente, deciden llevar a cabo la consulta? Para Matáis está claro: ‘Jurídicamente, la ley de consultas no se podrá aplicar.’ Añade que para aplicarla hacen falta órdenes de la consejería implicada –en este caso, la de Gobernación que dirige Joana Ortega. Esto implicaría ordenar a los funcionarios de la Generalitat que actuaran de acuerdo con una ley suspendida: ‘Si lo hicieran, ordenarían a un funcionario de hacer algo que legalmente no puede hacer, lo pondrían en la disyuntiva de obedecer las órdenes de su superior o al Tribunal Constitucional.’

@JmRLluch

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Siete pasos y una hipótesis de ahora al 9-N ( de Pere Cardús en VilaWeb)

Siete pasos y una hipótesis desde ahora al 9-N

Traducción del artículo de Pere Cardús aparecido en Vilaweb (13/09/14)

http://www.vilaweb.cat/mailobert/4210496/set-passos-hipotesi-dara-9-n.html


La hemos hecho buena. ¡Vaya que si la hemos hecho buena! Este Once de Septiembre, trescientos años después de la tenebrosa derrota, hemos organizado uno de los golpes de efecto más fuertes de la historia de los movimientos políticos. No nos tiene que provocar ningún rubor comparar la movilización del jueves con los momentos más conocidos de las luchas por los derechos políticos y civiles de la historia de la humanidad. No tengamos ninguna duda que de aquí a muchos años todavía se hablará de esta fiesta como un día de dignidad y de recuperación.

Pero, ¿qué pasará de ahora en adelante? ¿Cuáles son los pasos siguientes de este proceso hacia la independencia? Os propongo ensayar unos cuántos, teniendo siempre en cuenta que es más importante ver claro el mapa de navegación que no la hoja de ruta. El primero sirve para saber por dónde se puede pasar, quien más navega por el mar y qué escollos hay que esquivar. El segundo es tan sólo una guía para hacer camino y tener horizontes claros, pero hay que aplicarlo con flexibilidad para no caer en trampas imprevistas. Quiero decir que no propongo ninguna hoja de ruta; que creo que teniendo claro el horizonte –la independencia– hay que tomar decisiones inteligentes y valientes en cada momento. Tan sólo pienso en voz alta –o por escrito– cuales son los pasos a hacer en un camino que ha tomado un impulso considerable y que, teniendo en cuenta el calendario, puede desbocarse muy pronto.

Primero. El lunes empieza el debate de política general. El presidente Mas lo abrirá con un discurso de dos grandes bloques: recuperación económica y libertad nacional. En este discurso, Mas tendrá que concretar su compromiso con el voto del pueblo catalán el 9 de noviembre. Él y los otros dirigentes del bloque soberanista tendrán que escribir el relato y la argumentación de base para el próximo mes y medio.

Segundo. Después del debate de política general, que se hará de lunes a miércoles, vendrá el referéndum de independencia de Escocia. Sea cual sea el resultado, habrá que aprovechar el ejemplo democrático de dos países civilizados en pleno siglo XXI. Si gana el no, el ejemplo es válido igualmente y esto tendrá que servir a los catalanes para no confiarse ni un segundo hasta el 9-N. Pero si gana el sí, las consecuencias pueden ser devastadoras para la estrategia de estatua de acero del estado español.

Tercero. Una de las posibilidades que no se tiene que descartar es que esta semana mismo, entre el debate de política general y la aprobación el viernes de la ley de consultas, se anuncie un gobierno de concentración con la participación, cuando menos, de Esquerra. Algunos movimientos de estas últimas semanas hacen pensar en esta posibilidad y, si se diera, sería un golpe de efecto definitivo que haría posible tomar bastante impulso para llegar al 9-N con todo el coraje necesario. También es posible que, si el objetivo de este gobierno es única y exclusivamente convocar y hacer la consulta, se añada alguno de los otros partidos del bloque –ICV y CUP–, si bien tengo la impresión que pesarán más otros intereses que no el sentido histórico del momento.

Cuarto. Con o sin gobierno de unidad, el viernes se aprobará la ley de consultas no referendarias con una mayoría agobiante del parlamento (el PSC ya ha anunciado que votará a favor). Y este momento ya será una primera concreción jurídica y política en el ejercicio de la soberanía proclamada hace algo más de un año y medio. El gobierno español podría recurrir al Tribunal Constitucional en este momento, antes del decreto de convocatoria. Pero todo hace pensar que presentará el recurso como un paquete contra los dos actos políticos –ley y convocatoria.

Quinto. Uno de los momentos decisivos será el de la convocatoria de la consulta sobre la independencia el 9-N. Esto pasará previsiblemente el lunes, si no se avanza la publicación de la ley al Diario Oficial de la Generalitat. Si se ha constituido un gobierno de unidad, la convocatoria la harán conjuntamente los líderes de los partidos del gobierno –Mas, Junqueras y Ortega o Espadaler, previsiblemente. Si CiU continúa estando sola en el gobierno, la hará el presidente.

Sexto. Una vez hechos ley y decreto de convocatoria, el gobierno español presentará un recurso al TC que tendrá que suspender provisionalmente los dos de una manera automática. Entonces, el alto tribunal español tendrá cinco meses para decidir si son constitucionales. Si considera que la suspensión cautelar causa más perjuicio del que evita, podrá levantarla en cualquier momento. Si lo hiciera antes del 9-N, la consulta se podría hacer sin incurrir en ninguna ilegalidad, desde el punto de vista español. Si no, la pelota estará al tejado de los partidos que aprobaron la fecha y la pregunta. Todavía queda la posibilidad que los magistrados españoles se reúnan urgentemente y tomen una decisión definitiva antes de acabar el octubre. Pero sería una novedad, vista su práctica habitual.

Séptimo. Entonces, con ley y convocatoria suspendidas cautelarmente por el TC, será el momento de definir las condiciones democráticas que debe tener la consulta para poder hacerse contra la orden de suspensión española. Los partidos del gobierno de unidad o los de la fecha y la pregunta tendrán que acordar cuáles son las líneas rojas que no se pueden traspasar para que la consulta tenga el reconocimiento internacional y la validez democrática.

¿Se podrá dar por buena si tan sólo han participado los favorables a la independencia y los contrarios la han boicoteado? ¿Qué pasará si hay municipios donde no se ha podido votar con normalidad? ¿Y si algunas mesas no se pueden constituir porque no se han presentado los miembros designados por el Govern? ¿Y si el estado español anuncia que multará a todos los funcionarios que colaboren en las votaciones y detendrá a los responsables de cada colegio? ¿Se podrá votar en la calle o esto contravendría un principio básico como el secreto y la libertad de voto? ¿Cuál es el criterio del comité de observadores internacionales que tendrá que certificar la validez de la votación?

Hipótesis. Una de las posibilidades que abre todo este conjunto de preguntas –y muchas más que habrá que tener previstas– es que se haga la consulta sí o sí, pero que no se haga el escrutinio si no se han podido asegurar las garantías democráticas acordadas. De este modo se cerraría la jornada con una imagen potente y reveladora de cara a la comunidad internacional y a la conciencia democrática: los catalanes con una papeleta de voto a la mano y las fuerzas de seguridad españolas impidiendo el voto por la fuerza.

Esta imagen daría una fuerza definitiva al pueblo catalán para proclamar la independencia unilateralmente después de unas elecciones con carácter plebiscitario. En cualquier caso, esta segunda fase del camino sólo se podría cumplir habiendo llevado la consulta del 9-N hasta las últimas consecuencias y siendo el bando antidemocrático el responsable único de haber retirado las urnas. Si se atrevieran, ya habrían perdido del todo.

Sea cual sea finalmente el recorrido para llegar a la independencia, el paso que se dio el jueves con esta colosal V en Barcelona es definitivo. Se cerró la etapa autonómica y empezó la cuenta atrás hacia la libertad. Trescientos años exactos después de la caída de Barcelona a manos borbónicas; trescientos siete años después de la batalla que permitió la entrada en el país del ejército de las dos coronas, en Almansa; doscientos noventa y nueve años después del último foco de resistencia catalana, en Mallorca; y trescientos cincuenta y cinco años después de la pérdida del Rosselló y parte de la Cerdaña, en el tratado de los Pirineos. Primero los unos y después los otros, todo el país irá recobrando la libertad perdida y tejiendo una historia de vida y esperanza como un solo pueblo. En paz y libertad.

@JmRLluch

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